Salmos 119:1-32
los que andan en la ley de Jehová.
119:2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios,
y con todo el corazón le buscan;
119:3 Pues no hacen iniquidad
los que andan en sus caminos.
119:4 Tú encargaste
que sean muy guardados tus mandamientos.
119:5 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos
para guardar tus estatutos!
119:6 Entonces no sería yo avergonzado,
cuando atendiese a todos tus mandamientos.
119:7 Te alabaré con rectitud de corazón
cuando aprendiere tus justos juicios.
119:8 Tus estatutos guardaré;
no me dejes enteramente.
Bet.
119:9 ¿Con qué limpiará el joven su camino?
Con guardar tu palabra.
119:10 Con todo mi corazón te he buscado;
no me dejes desviarme de tus mandamientos.
119:11 En mi corazón he guardado tus dichos,
para no pecar contra ti.
119:12 Bendito tú, oh Jehová;
enséñame tus estatutos.
119:13 Con mis labios he contado
todos los juicios de tu boca.
119:14 Me he gozado en el camino de tus testimonios
más que de toda riqueza.
119:15 En tus mandamientos meditaré;
consideraré tus caminos.
119:16 Me regocijaré en tus estatutos;
no me olvidaré de tus palabras.
Guímel.
119:17 Haz bien a tu siervo; que viva,
y guarde tu palabra.
119:18 Abre mis ojos, y miraré
las maravillas de tu ley.
119:19 Forastero soy yo en la tierra;
no encubras de mí tus mandamientos.
119:20 Quebrantada está mi alma de desear
tus juicios en todo tiempo.
119:21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,
que se desvían de tus mandamientos.
119:22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,
porque tus testimonios he guardado.
119:23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;
mas tu siervo meditaba en tus estatutos,
119:24 Pues tus testimonios son mis delicias
y mis consejeros.
Dálet.
119:25 Abatida hasta el polvo está mi alma;
vivifícame según tu palabra.
119:26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido;
enséñame tus estatutos.
119:27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,
para que medite en tus maravillas.
119:28 Se deshace mi alma de ansiedad;
susténtame según tu palabra.
119:29 Aparta de mí el camino de la mentira,
y en tu misericordia concédeme tu ley.
119:30 Escogí el camino de la verdad;
he puesto tus juicios delante de mí.
119:31 Me he apegado a tus testimonios;
oh Jehová, no me avergüences.
119:32 Por el camino de tus mandamientos correré,
cuando ensanches mi corazón.
He.
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