Salmos 13
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
13:2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,
con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
13:3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;
alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;
13:4 Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.
Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.
13:5 Mas yo en tu misericordia he confiado;
mi corazón se alegrará en tu salvación.
13:6 Cantaré a Jehová,
porque me ha hecho bien.
14:1 Dice el necio en su corazón:
No hay Dios.
Se han corrompido, hacen obras abominables;
no hay quien haga el bien.
14:2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
para ver si había algún entendido,
que buscara a Dios.
14:3 Todos se desviaron, a una se han corrompido;
no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
14:4 ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
y a Jehová no invocan?
14:5 Ellos temblaron de espanto;
porque Dios está con la generación de los justos.
14:6 Del consejo del pobre se han burlado,
pero Jehová es su esperanza.
14:7 ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel!
Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo,
se gozará Jacob, y se alegrará Israel.
Atrás
